Con independencia del curso elegido y con el apoyo y guía de nuestros profesores y tutores el alumno ha de trabajar las diferentes fases. En las clases, el alumno evolucionará desde la compresión obligada de los conceptos más básicos hasta llegar al razonamiento de los temas más críticos.

Este método ha demostrado ser muy eficaz pues se trabaja desde la base del aprendizaje con la comprensión y entendimiento de conceptos básicos de forma repetitiva creando una estructura sólida que perdura en la memoria.

Además de esto, durante todas las fases del curso se realizan simulacros de examen FIR con la misma estructura y extensión del examen oficial, donde el alumno aprende a enfrentarse con naturalidad a esta prueba el día del ejercicio real así como autoevaluaciones de cada asignatura al finalizar la misma.

Durante el curso el alumno tendrá acceso a una plataforma virtual para acceder a preguntas de autoevaluación, preguntas FIR de exámenes previos y tutorías personalizadas para sacar el máximo rendimiento al estudio.

Para ello se han ideado cuatro fases de estudio claramente diferenciadas con distintos objetivos.

1 Fase de Contacto

Esta primera fase de inmersión permite compaginar ya sea con los últimos meses de universidad o con otras dedicaciones.

La primera fase es la llamada "fase de contacto" (cuatro meses). Busca preparar el terreno para las sucesivas fases. El alumno dedica principalmente su tiempo al subrayado, comprensión y preparación de manuales (esquemas, resúmenes) siempre de una manera estratificada según unas directrices creadas por parte de los profesores en las clases presenciales y tutores. La dedicación diaria al FIR durante este periodo debe ser de unas 2h diarias y el alumno ya comienza a realizar los primeros simulacros.

2 Fase de Consolidación I

Dedicación y estudio. Sacar máximo beneficio del profesor.

La segunda fase es la "fase de consolidación I" (tres meses) donde se incrementan las horas de estudio (8h diarias), se hace hincapié en los conceptos más importantes en clase y se trabaja sobre los manuales personalmente adecuados por el propio alumno. Ya no basta con una mera lectura, sino que es el momento de “hincar los codos”. El alumno ha de acudir a las clases con la asignatura preparada, no se trata de ir a las clases a que nos lean los manuales, se trata de sacar el máximo beneficio del profesor y su conocimiento pormenorizado del examen y la materia.

Se intensifica la cadencia de simulacros para que el alumno ponga a prueba sus conocimientos así como feeling con el examen.

3 Fase de Consolidación II

Dedicación y estudio. Sacar máximo beneficio del tutor y herramientas de apoyo.

La tercera fase es la "fase de consolidación II" (dos meses), de completa inmersión en las asignaturas, donde el alumno debe dedicar todo su tiempo al estudio siempre disponiendo de un tutor con seguimiento personalizado y con la planificación de estudio entregada por la academia.

Adicionalmente, gracias al apoyo adicional en AFIRTV y las aplicaciones informáticas avanzadas el alumno dispondrá de toda la ayuda ya sea mediante la escucha de las clases, el acceso a foros, contacto inmediato con tutores y seguimiento de sus resultados.

Se intensifica de nuevo la cadencia de simulacros, el alumno trabajará sobre todo la presión del examen y la gestión de la duda.

El alumno necesitará un importante apoyo moral para llevar la alta tensión psicológica, de ahí el protagonismo de la figura del tutor.

En esta fase es clave la realización y máximo rendimiento en los simulacros.

4 Fase de Repaso

Recta final. Repasar y asentar conceptos principales.

La cuarta fase "fase de repaso" (ultimo mes) es la recta final donde el alumno tiene que hacer el último esfuerzo y, bajo la base de un calendario personalizado, que se elabora meticulosamente analizando los resultados evolutivos del alumno por materia. Todas las asignaturas han de ser repasadas con un margen de seguridad de 21 días, punto de inflexión de la memoria a medio plazo. Las asignaturas con peores resultados se repasan más próximas al examen FIR, para llegar con los conceptos más frescos. No es el momento de estudiar lo que no se ha estudiado previamente, se trata de repasar y asentar los conceptos principales de cada asignatura, memorizar los datos que no requieren comprensión y son preguntados y saber gestionar las fuerzas de cara al examen.

De nuevo el alumno necesitará un importante apoyo moral para llevar la alta tensión psicológica, de ahí el protagonismo de la figura del tutor.

En esta fase se realizarán uno o dos simulacros donde la presión soportada por el alumno será alta pero con seguridad, si se han seguido los pasos y aprovechado todas y cada una de las herramientas facilitadas habrá merecido la pena.